viernes, abril 22, 2011

34 Maratón de Madrid

Como sabeis mi segunda cita de primavera era nuevamente MAPOMA y sería la tercera ver que correría este duro maratón. Desde el Maratón de Barcelona habiamos seguido entrenando bajo la sabia batura de Victor, y aunque como suele ocurrir en las preparaciones de los segundos maratones las sensaciones son muy contradictorias el hecho de saber que la dureza del maratón me impediría tratar de recortar esos 16 segundos que me faltaron en Barcelona para mejorar mi marca me permitió entrenar con cierta tranquilidad. Aunque seguimos trabajando para bajar peso y llegar lo más ligeras cuestas a las famosas cuestas madrileñas.

Llego el fin de semana y para Madrid con todo la familia. Conforme se acerca el día aparecen los nervios y aunque no haya presión por la marca no me gustaría subir de 3:30 por mucha cuesta que haya (que la hay) o mucho calor que haga (que lo hizo).

El sábado llego a mediodía y antes de acercarme a la fiesta de cumpleaños de mi sobrino Gonzalo me paso por la feria del corredor a recoger el dorsal. La feria esta bastante bien, basicamente es igual a la de Barcelona aunque el espacio es más grande lo que ayuda a hacerla más visitable. Dorsal 4310 (suma 8, me gusta!).

Por la noche pronto al hotel tras cenar un buen plato de pasta ajeno al Madrid - Barça que se desarrollaba a escasos 5' del hotel (Me gusta mucho el futbol pero ninguno de estos equipos me es simpatico).

Preparo el equipo para el día siguiente y a intentar dormir.

Todo preparado en la silla del hotel para cuando suene el despertador

El despertador suena puntual a las 6:00 y ejecuto toda mi rutina premaratón. A las 7:45 salgo del hotel y recorro andando los escasos 500 metros que me separan de la plaza de Colón desde donde sale la Maratón.
La enorme bandera que ocupa la Plaza de Colón nos daba la bienvenida a los maratonianos mientras amanecia.

La  salida es a las 9:00 por lo que camino entro otros maratonianos por el centro de la Castellana (este es un lujo no muy frecuente) plagada de gente, mucho militar como suele ser costumbre en este maratón. Finalmente encuentro un hueco y dado que no hace frio me cambio, aunque no me guste correr con gorra a estas horas ya apunta a un día soleado y caluroso por lo que entiendo que lo prudente es llevarla.
Autofoto recien cambiado y antes de entregar la bolsa


La salida es compartida con la carrera de 10km que se ha organizado este año. Personalmente me parece un error eso de jugar a hinchar el número de participantes, Madrid no será nunca más la maratón con más corredores de España (mientras Barcelona lo siga haciendo bien) por la dureza de su recorrido pero tiene otro encantos (da la sensación de una maratón menos turistica pero plagada de corredores populares experimentados que respetan esta distancia) que debería seguir potenciando permitirnos tener, al menos, 2 maratones en España de 1er nivel mundial.
Los arcos de la izquierda de la Castellana por la que salimos los maratonianos

Puntual se da la salida, y mi buena colocación me permite correr sin grandes agobios desde el principio. Me había marcado calcar la primera media de la maratón de Barcelona (pasar en 1:42) y luego tratar de llegar al 35 lo más entero posible para aguantar el calvario de los 7 últimos kilometros con la mayor dignidad posible.

Los cinco primeros kilometros por la Castellana (se suben casí 100m de altitud) me recuerdan lo que va a ser esta maratón pero fiel a mi idea me planto constante a mi ritmo de 4'50''/km. En este punto uno de los poco errores, a mi entender, de este maratón (la carrera de 10 km) brinda uno de los momentos más bonitos: en el momento que ambas carreras se separan los corredores de 10k aplauden sin cesar a los que seguimos (que les devolvemos la gentileza) a completar nuestro maratón.

Paseo de la Havana, Principe de Vergara (recuerdo que mi primer MAPOMA se subia, menos mal que ahora se baja), Fernandez Villaverde para llegar a Cuatro Caminos donde atravieso un pequeño bache quiza por la cuesta arriba tan acusada.

Durante el camino voy viendo corredores con una camiseta que pone: 34... la leyenda continua. Un corredor me cuenta que es gente que ha hecho todas las ediciones del MAPOMA. No puedo menos que felicitarlos y respetarlos.

Bajamos por Gran Via para coger la Puerta del Sol (uno de los sitios más bonitos del recorrido por su animación) para acercarnos a la media en Ferraz donde me espera Pilar y los niños. 1:42 justos en la media me indican que voy sobre mis planes pero mis sensaciones son sólo regulares.

Foto tomada por mi hijo en plena Media Maratón

A partir de ahí me enfrentaba a la segunda media que es bastante más dura. Bajamos por Rosales para acercarnos a la Casa de Campo, uno de los lugares más miticos para los maratonianos madrileños, pero 6 k duros de verdad en esta maratón. La entrada a la casa de campo se nota en los corredores que de repente sentimos como baja el ritmo: no lo entiendo porquetodo parece plano pero pierdo unos 25''/km de forma casi inmediata. Me fuerzo a reponerme y a mantener el ritmo (con mucho sufrimiento). Los dos últimos kilometros de la Casa de Campo me dan la pista de lo que pasa ya que mi tiempo baja sin esfuerzo ( efectivamente era cuesta arriba aunque no lo parecia).

Salimos de la Casa de Campo y tras superar el Vicente Calderón nos espera el km 35 donde empieza el verdadero maratón. Desde Virgen del Puerto hasta el Retiro más de 100m de desnivel absoluto... Y empieza el sufrimiento. Hasta aquí con dificultades pero mi ritmo ha seguido constante en el entorno del 4'50''/km y conservo un cierto margen.
Aprieto con todo lo que tengo y hado del 35 al 40 perdiendo segundos en cada minuto pero nada exagerado. Calor, sufrimiento, cansancio.

El km40 ya finalmente en Atocha marca el final del maratón, con cuestas hasta el final y apenas fuerzas. Mucho sufrimiento y tratando de perder lo menos posible (ya veo que bajar de 3:30 esta asegurado e incluso una buena marca). En el Km 41, justo antes de entrar al Retiro esta mi familia, pero ya ni veo.
KM. 41 Sufrimiento, calor, cuesta arriba y loco por ver a entrada de Carruajes.
Pongo este video que me grabo mi cuñado no por bonito sino porque refleja como voy: corriendo encorvado, casi sin mirar y como dice él "jodido".

Cruzo la puerta de Carruajes del Retiro y se que me quedan 800 metros (en los entrenamientos de este mes de enero en el Retiro lo medí) y trato de apretar un poco. Miro el reloj y se que quiza haga mi mejor marca en Madrid.
Llegada Brazos en alto pero realmente cansado: 3:27:31. Excelente tiemp para el recorrido y las condiciones pero unos segundos peor que mi mejor marca en Madrid hace 2 años (cuando llovía).

Gran llegada con mucha zona para los corredores, con zonas de bebida, fruta... (de esto debería aprender el Maratón de Barcelona) y mucha. mucha satisfacción.

1 comentario:

TRIRUNNER dijo...

Toño, excelente maratón, por lo que cuentas en tu crónica has debido de poner toda la carne en el asador y seguro que llegar a meta en ese extraordinario crono te ha sabido a gloria. Una vez más, felicidades por esta nueva aventura ya en el saco.