domingo, abril 16, 2017

Maratón de Milán

Una maratón más y son 32. Milán tras 12 + 6 semanas de entrenamiento duro y extensivo en kilómetros empezábamos este retánte mes de Abril con el maratón de Milán, camino de Santiago caminando y finalmente el maratón de Madrid (si Dios quiere).

Volviendo al maratón de Milán, esta claro que no quedaran en mi memoria como una de los épicos ni a a recomendar. Ni por la ciudad, ni por el maratón ni por mi performance.

Era mi quinta vez en esta ciudad, y como las anteriores me ha parecido una ciudad con zonas muy bonitas (Doumo, galleria Victorio Emanuelle...) pero muy reducidas y que se pueden ver en poco tiempo. Nada que ver con otras grandes ciudades italianas.

La maratón claramente de segunda división. Muy por detrás en organización y recorrido de un Madrid, Barcelona, Valencia o Sevilla. Lo que nos recuerda el buen nivel organizativo, y general, que tenemos en España.

Visita a la feria
Tras un susto el viernes, donde al levantarme de la cama la rodilla empezó a dolerme muchísimo. Afortunadamente el sábado el dolor desapareció tan rápido como vino. El sábado visita a la feria del corredor pequeña y justa.

Camiseta de la selección olimpica española de Maratón 


El domingo amaneció con buena temperatura pero sin mucho sol. Salida por cajones bastante bien organizada, himno Italiano (lejos del respeto y emoción de los maratones americanos pero al menos con cierto respeto). El objetivo inicial era el 3:25, por lo que la decisión era tratar de seguir el globo de 3:20 y aguantar hasta que se pueda. A los dos 4 kilometros desisto de seguir al globo de 3:20 (que va clarisimamente más rápido) y sigo a mi ritmo.

La imagen más bonita de un recorrido mediocre

Kilometro tras kilometro marcamos el ritmo marcado aunque con sensaciones justitas. Pasan los kilometros y tras los 18 primeros empiezan los kilometros feos, sin nadie animando, que incluyen kilometros por la autopista para llegar a San Siro. Pilar me espera en el kilometro 10 y en el 21.

Km.9 Aún en el centro histórico

Km. 22 ya por las afueras.

El paso por la media confirma la posibilidad del 3:25 aunque las sensaciones siguen siendo tan flojas como al principio. Kilometro 30, seguimos trabajando. Sigue el recorrido feo a rabiar. Llegamos al 35 todavía en objetivo, pero a partir de ese momento los ritmos caen casi sin darnos cuentas. No es un derrumbe exagerado pero los segundos van cayendo. Es momento de tirar de oficio y ya que el 3:25 se complica hay que asegurar el 3:30 como sea.

Pilar en el 38 animando, el calor es grande y los kilometros se hacen largos. Veterania y oficio hasta el final para cerrar la carrera en 3:29:18. Contento aunque no es el resultado soñado.

32 maratones