sábado, noviembre 12, 2011

Maratón de Nueva York 2011

Tras 14 semanas de entrenamientos y 5 años esperandolo (4 años en la loteria de entrada y el aplazamiento del año pasado) el pasado domingo corrí mi primer maratón de Nueva York, y digo "mi primer" porque, no se cuándo, pero estoy convencido que repetiré.

La semana previa fue un tanto ajetreada por un viaje laboral a Islandia, aunque aproveche a correr 40' y añadir Reykjavik a mi "colección" de ciudades en las que he corrido. Llegada a Barcelona el jueves noche con pérdida de maleta incluida (con las plantillas y el garmin dentro aghhhhhh!!!) que afortunadamente pude recuperar antes de salir el Viernes para Nueva York.

Como había comentado en mi anterior post la idea era disfrutar del maratón y hacer un tiempo digno sin grandes estridencias, un compañero de trabajo islandes (con 43 maratones y diversos Ironman, ultramaratones... a sus espaldas)  me lo describio a la perfección "It's not about making good time, it's about having good time".

El sábado visita a la feria a recoger el dorsal, y de paso comprar algo de ropa deportiva de recuerdo. También aproveche a comprar unas Saucony Kinvara 2 (Dias despues cayeron tambien unas Triumph 9 ) que sustituyen a las Kinvara (NY fue su última carrera). Excelente organización y una feria que esta bastante bien.
En la feria
Dorsal 12-045 Salida Naranja Oleada 1
Tras la feria, primer contacto con el recorrido del maratón. Y al llegar a Columbus Circus y ver la entrada a Central Park las emociones se aceleran (como dice Enric: "gallina en piel") y no puedo evitar recorrer los últimos 800 metros siguiendo la línea azul hasta encontrarme por primera vez con la línea de llegada.
400m to go...

La llegada
Por la noche cena en el Italiano de rigor junto con el resto de compañeros GO de expedición, donde todos compartimos nuestras expectativas de carrera y se fraguan las alianzas del día siguiente. Prontito para la cama a luchar con el Jet Lag y tratar de descansar lo máximo que al día siguiente el autobus nos esperaba a las 5:15 AM.
Enric, Joan Lluis, Rocio,Toño, Soren, Pilar y Mandy.
Llego el gran día. Al levantarme veo una inmensa cantidad de mensajes de animos que me han llegado por los más diversos medios (twitter, mail, whatsup, sms e incluso a traves de este blog), jamas había recibido tantos (Gracias a todos!!!!), hasta en esto NY es especial.

Desayuno rápido en la habitación (aún quedan 5 horas hasta la salida) y al autobus que nos lleva (aún de noche) a la salida de Staten Island. Allí en la zona común pasamos la primera hora de espera bien abrigados ante el frio y comiendo y bebiendo todo tipo de productos energéticos (sorprendentemente baratos en la feria. Gran descubrimiento las gominolas de Power Bar...estan buenisimas).
Llegada de la inmensa caravana de autobuses con corredores llegando al peaje de Staten Island
Se acerca la hora del cierre de entrega de bolsas de equipaje (cierran 1h30' antes) por lo que nos separamos por el color de nuestros dorsales. Junto Soren nos dirigimos a la zona naranja y entregamos la ropa no sin antes vestirnos de arriba a abajo en plan homeless con la ropa vieja que nos habiamos traido (pena de foto que no pude sacar...) para sobrellevar el frio hasta la salida.
Con Soren y Joan Lluis en los momentos de espera.

9:40 AM EST. Tras sonar el himno americano (impresionante silencio, los corredores norteamericanos se llevan la mano al corazón) el cañonazo de salida e iniciamos la maratón atravesando Verrazano Bridge mientras suena el NY, NY de Frank Sinatra (el Barcelona de Mercury y Cavallé en la maratón de Bareclona nunca volverá a ser lo mismo). Quiza por la importante cuesta arriba del puente, o quiza por la impresionante vista de Manhattan y la estatua de la libertad mientras miles de corredores me rodean hacen que mi corazón se acelere hasta el extremo.
Start spreadin' the news,
  I'm leavin' today...
A partir de ahí las emociones no paran. Soren y yo nos habiamos marcado el objetivo de tratar de hacer la primera media juntos en el entorno de 1:47. Yo para afrontar con margen la segunda media (y cubrir mi objetivo de estar entorno a 3:40 y 3:45), Soren para reservar fuerzas y tratar de apretar un poco la segunda media.

Resulta dificil mantener el ritmo y no acelerarse ante la animación (expectacular, inigualable) que manzana tras manzana nos acompaña en Brooklyn con sus diferentes zonas (latinos, afroamericanos...) rivalizando en quién anima más con sus musicas y gritos. Sólo la zona judia nos recibe en silencio aunque con muchos judios ortodoxos mirando, hoy es día laobral para ellos comenta alguien. Impresiona.

Y como siempre se ha dicho que el mundo es un pañuelo, en el camino nos vamos encontrando maratonianos conocidos y en el km.12 nos encontramos a Enric y Joan Lluis que han salido por otra salida. Nos saludamos y compartimos unos kilometros. Su ritmo es ligeramente superior al que yo me siento cómodo como para poder correr y no perderme ni un sólo detalle de lo que ocurre a mi alrededor.

La temperatura va subiendo y ya hemos tenido que desprendernos de guantes, bragas y demas elementos. Sudamos bastante (con el frio que hacía el día previo y al amanecer!) por lo que procuramos beber bastante a pesar de lo incomodo de beber en vaso. Impresionante la organización en este punto con avituallamientos cada 2 millas.

Llegamos a la media cumpliendo el tiempo previsto 1:47:03 dejando a tras Brooklyn y entrando en Queens sabiendo que la parte dura de la carrera se acercaba. Me siento bien y me lo estoy pasando estupendamente, a mi lado a Soren se le ve sobrado.

Km.25 Queensboro Bridge. Este puente que nos lleva a Manhattan marca el inicio de la parte dura de la carrera. Se pasa por la parte de abajo y no da el sol por lo que el viento del rio nos hiela, no hay público porque esta prohibido, y sube muchisimo. Mantenemos nuestro ritmo mientras empezamos a ver a los primeros cadaveres que empiezan a pagar la excitación de los primeros kilometros. En el puente nos pasa Chema Martinez que va haciendo de liebre para corredores de Proniño, charlamos un rato con él (que tio más agradable!!!).

El silencio de Queensboro bridge contrasta con el rugido de las masas que se oyen conforme nos acercamos a la 1ª Avenida.

Impresionante imagen correr por el medio de esta ancha avenida entre los incesantes gritos de animo. Kilometros a la vista por delante (señalando la importante cuesta arriba de la avenida). En el 28 nos encontramos a Pilar y Mandy animando, un beso y a seguir.
Además de la línea azul todo el recorrido esta señalado por pancartas

En el kilometro 30 Soren me dice que va intentar apretar y cambia de ritmo. Yo empiezo a notar los kilometros, y junto con la cuesta, mi ritmo se ralentiza un poco pero dentro de lo normal. Cada vez hay más cadaveres a los lados.

En el puente de paso al Bronx el recorrido se endurece y la cantidad de gente andando o corriendo muy lento aumenta. Un rapero nos anima en uno de los multiples shows.

De vuelta a Manhattan por la Quinta avenida, Harlem hispano, paisajes urbanos cambiantes que no dejan de impresionar. La quinta avenida tambien sube y mi ritmo baja otros 10 segundos para situarme en los 5'30''/km que llevaré hasta el final.
NY se vuelca con el maratón. Hasta las tiendas de la 5 Av. se decoran para la ocasión.
Pancarta de kilometro 35. Vamos paralelos a Central Park por el lado este. La dureza de estos últimos kilometros corresponde con lo que me habían contado, y es dificil correr esquivando a tanta gente parada. Mis calculos apuntan en torno a 3h40'.

Entramos en Central Park, qué emocionante!, mientras la gente no para de animar. El Go Toño! o Venga Toño! (que también había mucho hispano) son incesantes desde hace millas. Veo nuevamente a Pilar y Mandi que animan sin parar (que alegría!).
Foto a escasos 800 metro de la llegada


Llegando
De ahí hasta el final apretando los dientes y superando el enorme cansancio que siento disfrutando del ambiente. Recta de meta (Pilar también esta aquí!!!), 400 metros antes de llegar empiezo a levantar los brazos. Llegamos: 3:42:22, gran maratón!!!




La Medalla
Me dan la medalla y voy en busca de mis cosas para volver al hotel (Cuando recogo el telefono tengo mensajes de mucha gente que me ha seguido en directo por la web. Emocionante).A la salida me encuentro a Soren, Joan Lluis y Enric muy contenos también.

Siento una gran emoción y la convicción de ser un afortunado por haber disfrutado de una experiencia como esta.


Esta es la crónica de la que ha sido mi 15ª maratón, mi tercera major, pero sin duda una de mis mejores experiencias como corredor.

Con Soren a la llegada al hotel.




2 comentarios:

Isidro Gilabert dijo...

¿Estás loco? ¿El Foreruner en la maleta? Nunca más, eh!!!! ;)

Felicidades, se lee en cada línea que fue un momento único para ti. Qué ganas tengo de correrla algún año... Además la marca es excelente, es una maratón muy dura y con mucha gente, me alegro que te saliera tan bien y la disfrutaras tanto!

Marcos dijo...

Genial tu crónica en primera persona sobre tu experiencia en la maratón de Nueva York!! Entre tu crónica y otra que he visto en otro blog sobre la maratón de Nueva York...qué envídia me dáis!!!! A ver si algún día realizo mi sueño y la corro yo también!! Y como dice Isidro...eso de El Foreruner en la maleta nunca más!! jeje!